
Aire,
debe ser mi Instinto,
ese en que vuelo,
de disperso a suspiro;
ese de la necesidad de fin, de on, de más y de basta,
de me subo y me aire,
y a ver…;
Aire,
de espacio y de lugar,
de libre,
y de preso;
de mover, de tirar, de romper, de no parar, de airear;
Aire,
de viento,
de velas de fuego y de barco,
que a veces apaga,
y cuando navego,
voy a lo alto del mástil y la marea,
y madera;
Aire,
el signo,
que cuando Estoy,
mueve en la cima mis cabellos,
y lo noto en la cara,
y hasta Allí, por fin,
ya valió la pena;
y sentirme
tan afortunado,
de poder,
Estar,
en cada lugar,
de Aquí. (y luego Aire…
… el mismo que me llevó.)
(viendo la serie “La Leyenda de Aang”, entre Aire, Fuego, Tierra, y Agua)









