Último anochecer

Último anochecer de este viaje en mi Viaje.

Y es que hoy no puedo asimilarlo todo, explicarme, sacar conclusiones. Y no empiezo. Solo quiero guardarme esta sensación de entusiasmo y calma, de mucho y cosas sencillas, de nuevo y zapatos viejos, de señales, códigos, y vulnerabilidad, de gente y conmigo, de permanecer y magia,… como cuando se me oscureció por querer cantar en esta playa, y aparecieron luciérnagas en el camino. Porque, a pesar de todo:

“Calma, todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma,
tenga la misma edad que la edad del cielo”

Que el Soneto nos Tome por Sorpresa

Adaptarnos al momento. Como el que baila que se mueve apenas, por el mero placer del movimiento.

Aprender de un paso, una respiración. Sin pretensiones, sin predicamentos. Solo caminar, tomando consciencia de cada bocanada de aire, recordándonos que estamos vivos.

Y así, cantamos en lo más alto que habíamos cantado nunca, en los pies del Everest, tocando piedras que solo podíamos haber soñado.

Recordar, para no olvidar, cómo caminar.

(Bro, qué viajazo nos pegamos!) @alvaro_rey83

(y una vez enHogar, nos Expusimos, a Contar nuestra Historia, para Compartir, para reVivir, lo inCreiblemente Vivido:)

(P.D: una toma falsa, muy verdadera, en un tejado de Benarés:)